Secretaría General de Gobierno

Efemerides del mes

Agosto de 2017

 

Es inaugurado en el Zoológico de Guadalajara uno de los Acuarios más modernos del país[1]

7 de agosto del 2008
Un buen número de las grandes urbes del mundo, de las ciudades tapizadas de concreto y sumidas en el abismo de la modernidad, ofrecen a sus habitantes y visitantes, en general, espacios para apreciar la vida silvestre, en todas sus variantes. Así ocurre con Guadalajara. Posee un zoológico que se actualiza y renueva constantemente aumentado su atractivo y riqueza natural. En este tenor, en el 2008, en el Zoológico Guadalajara tuvo lugar la inauguración de su acuario.
            Esta nueva atracción requirió una inversión considerable; costó 25 millones. Buena parte de este monto lo demandó la tecnología que lo hace operar. Hasta su inauguración, es el único acuario del país que posee la maquinaria para salinizar su propia agua; de tal suerte que no requiere, como muchos acuarios, de surtirse de agua marina.
            A su inauguración asistieron un centenar de personas que pudieron apreciar las primeras 95 especies que el acuario exhibió en sus 14 estanques; en los que se reproducen las condiciones naturales y recrean el habitad de estos animales acuáticos. Uno de los estanques que más llama la atención es el cilíndrico, cuyas dimensiones oscilan entre los dos metros de altura y los tres de diámetro. A través de sus cristales pueden contemplarse especies como el cíclidos africano, el ángel plata, la piraña del Amazonas, el colorido pez disco, entre otros.
            El acuario requiere de muchos y especializados cuidados. Los estanques contienen en total un millón 700 mil litros de agua, entre dulce y salada; esta última, como ya se mencionó, es producida en el mismo acuario mediante un proceso que requiere, entre otros insumos, 10 toneladas de sal mensualmente.
            La apertura de esta nueva atracción tuvo lugar dentro del marco del vigésimo aniversario del Zoológico Guadalajara el cual, día con día, se consolida como uno de los centros de recreación y aprendizaje más socorridos e importantes de la zona urbana.     
 
 
Arranca en el centro histórico de Guadalajara el operativo de infracciones en contra de quienes tiren basura[2]
15 de agosto del 2002
Para muchas ciudades su centro histórico es la estampa urbana que les da identidad arquitectónica; a él le deben, en buena medida, su prestigio turístico y reconocimiento cultural; es memoria en piedra y espacio donde pervive la historia. El primer cuadro de una ciudad como Guadalajara necesita de aseo y limpieza para que luzcan sus palacios, templos, plazas y todo su catálogo de edificios antiguos. Reparando en estas consideraciones, las autoridades tapatías echaron andar un operativo de vigilancia y sanción contra todos aquellos que fueran sorprendidos tirando basura en el centro histórico.
              Para esta tarea, el Departamento de Seguridad Pública de Guadalajara canalizó a doce elementos de a pie y cuatro parejas de ciclo-policías. Este equipo de vigilancia empezó a multar infractores el 15 de agosto del 2002 desde temprana hora, a la 8 de la mañana. Durante sus primeros diez días de trabajo, el grupo de vigilancia detuvo a 95 personas por tirar basura en el centro histórico de Guadalajara.[3]
            Las sanciones y multas que fueron aplicadas, conforme al reglamento, resultaron severas y, para algunos penalizados, un tanto desproporcionadas. La multa por tirar basura ascendía a 50 salarios mínimos que, en aquellos días, daba un total de dos mil pesos aproximadamente. Por ser una disposición constitucional, si el infractor resultaba ser un obrero o jornalero sólo pagaría de multa un salario mínimo.
En caso de que el detenido no pudiera cubrir el monto de la multa, el castigo se permutaría por trabajo comunitario consistente en tareas de mejoramiento urbano como pintar, barrer y trabajos de jardinería en lugares públicos.
El entonces supervisor del Departamento de Seguridad Pública de Guadalajara, Jesús Gallo Gutiérrez defendió el operativo, que de momento recibió críticas y reclamos por su rigurosidad, afirmando que más que sancionar se pretendía concientizar a la ciudadanía acerca de la importancia de mantener limpio el primer cuadro de la ciudad de Guadalajara. El operativo decreció paulatinamente, al grado de que dejaron de ser llevados nuevos infractores a los juzgados municipales. Mas la llamada de atención destacó la importancia de implementar una cultura de respeto a los espacios urbanos.
 

Inauguran en Zapopan la central de autobuses Nuevo Milenio[4]

24 de agosto del 2007
A raíz de su crecimiento poblacional y expansión urbana, Zapopan empezó a requerir  de su propia central de autobuses; de una que fuera accesible y funcional. Con esta idea en mente, empresas del ramo camionero foráneo propusieron y echaron andar el proyecto de construir la central de autobuses Nuevo Milenio.
            A la inauguración de la Central se dieron cita autoridades estatales y municipales así como ejecutivos y personal de las empresas camioneras involucradas. En la construcción y habilitación de la central se invirtió más de  un millón de dólares y estuvo terminada en un tiempo record de cuatro meses.[5]   
            La terminal de autobuses Nuevo Milenio se sitúa por la carretera a Nogales 1110; casi esquina con Avenida Aviación, a 200 metros del periférico. En sus comienzos, la terminal sirvió como estación de paso para abordaje y descenso de pasajeros, de las rutas ofertadas por las cuatro empresas camioneras involucradas en el proyecto. Se manejaron primeramente rutas hacia el Noreste de México con destino a Puerto Vallarta, Tepic, Hermosillo, Culiacán, Tijuana entre otros destinos.
            En cuanto a su estructura y distribución, la central de autobuses Nuevo Milenio fue habilitada con las instalaciones y los espacios requeridos. Cuenta con área de estacionamiento, sala de espera con 100 asientos, baños, cafetería y oficina de boletos. 
 
 

Es acordada la venta de la empresa Tequila Herradura S. A. de C. V. al consorcio estadounidense Brown-Forman[6]

25 de agosto del 2006
Tequila Herradura es la segunda empresa del ramo con más antigüedad. La fundó en 1870 Feliciano Romo. Sus descendientes, a lo largo de cinco generaciones, heredaron la tequilera y la hacienda El Refugio, en Amatitán, Jalisco. Los últimos, Pablo y Guillermo Romo de la Peña tomaron la difícil decisión de pactar la venta de Tequila Herradura con miras a consolidar el posicionamiento y expansión de sus marcas en el mercado local y extranjero.
            La contraparte en la negociación fue la empresa estadounidense, Brown Forman, cuya sede principal se encuentra en el estado de Kentucky; dicha empresa ofreció por los activos del Grupo Industrial Herradura la cantidad de 876 millones de dólares.
            Brown Forman se dedica principalmente a la producción de whisky de maíz y vodka. Con la compra de la tequilera jalisciense adquirió dos importantes marcas del también llamado vino de mezcal: Tequila Herradura y El Jimador. En el 2006, El Jimador se consolidó como uno de los tequilas más vendidos en los Estados Unidos; sólo en el mercado estadounidense captó 9.1 millones de cajas de dicho tequila, cuya calidad es inferior al Herradura pero su precio lo hace más comercial y por ende más solicitado.
            Cabe subrayar que la venta de Tequila Herradura se acordó; pero, no se concretó, en el mes de agosto; antes los compradores tuvieron que sortear las trabas que las leyes estadounidenses ponen a toda operación que pueda derivar en la formación de un monopolio comercial o industrial. Hay que tomar en cuenta que para aquellas fechas la Brown Forman poseía ya el 33 por ciento de otra importante empresa del ramo: Tequila Orendain.
            El Grupo Industrial Herradura, dueño de la prestigiada tequilera de Amatitán, daba trabajo a mil 100 empleados y, hasta el 2005, reportó ventas netas por alrededor de 200 millones de dólares. Su cambio de dueños dejó un mal sabor de boca en el sector agrario, tal y como lo expresó, en su momento, Ricardo Chávez, secretario de Acción Agraria de la Confederación Nacional Campesina. Chávez destiló un lamento no sólo suyo sino popular: deploró que la bebida mexicana, por tradición e historia, esté en manos extranjeras. Señaló que ingleses, franceses y estadounidenses, para el 2006, eran dueños del 90 por ciento de las principales marcas de tequila  en el mundo.[7]     

[1] El Informador, 13 de agosto del 2008
[2] El informador, 16 de agosto del 2002.
[3] El informador, 28 de agosto del 2002.
[4] El informador, 25 de agosto del 2007
[5] El informador, 28 de agosto del 2007
[6] El Informador, 29 de agosto del 2006
[7] El Informador, 15 de septiembre del 2006
Autor: martha.ramirez - Secretaría General de Gobierno
Fecha de actualización: 01/08/2017 - 18:20:10