Secretaría General de Gobierno

Efemerides del mes

Marzo de 2017

 

 

Efemérides marzo 2017
 
 
Nace en la ciudad de Guadalajara, Emeterio Robles Gil, jurisconsulto, político, literato, orador y catedrático
 
3 de marzo de 1831
 
Emeterio Robles Gil nació en la ciudad de Guadalajara, el 3 de marzo de 1831. Fue un hombre de leyes y letras. Se ganó su lugar en la historia de Jalisco por su quehacer político como diputado local y federal.
Le tocó vivir la época de la consolidación federalista y republicana de México; atestiguó y participó, como político y pensador, en la Guerra de Reforma, la Intervención Francesa y la Segunda República.
            De profesión abogado, obtuvo su título en 1855. Desde muy joven militó en la corriente radical del Partido Liberal de Jalisco. Con el apoyo de este partido, alcanzó una curul en el Congreso Local, a unos meses de que estallara la Guerra de Reforma.
Precisamente, siendo diputado, lanzó una enérgica protesta por el golpe de estado asestado por el general conservador Félix Zuloaga, bajo el Plan de Tacubaya. Zuloaga se pronuncióen contra del presidente Ignacio Comonfort y de la Constituciónde 1857.
            Para detener a las fuerzas conservadoras que, comandadas por el general Luis G. Osollo, avanzaban triunfantes de la capital de la republica al norte del país, Robles Gil propuso, como presidente del congreso local, la formación de una coalición de estados liberales y republicanos conformada por Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro y obviamente Jalisco, cuyo gobernador, Anastasio Parrodi, había recibido el nombramiento de jefe supremo de los ejércitos republicanos, de parte de Benito Juárez. La coalición fracasó en su propósito y en Salamanca, Parrodi sufrió una derrota que comprometió la unidad y la fuerza de las armas republicanas.
            Durante la Intervención Francesa y el Segundo Imperio Mexicano, Robles Gil se mantuvo activo, desde la trinchera política, como un ferviente defensor de la soberanía nacional.
Como lo apunta la historia, el dominio francés sobre Jalisco quedó liquidado en la batalla de la Coronilla; en la que, por encomienda de Ramón Corona, Eulogio Parra enfrentó al ejército expedicionario y al franco-mexicano que dominaban la región. Robles Gil formó parte de la comisión que le solicitó al coronel Parra el restablecimiento del orden republicano en el estado, mediante la formación de un gobierno interino que presidió el general Donato Guerra.
            Durante la gubernatura de Gómez Cuervo, éste le ordenó adaptar la todavía vigente legislación española a las necesidades locales. Al cabo de unos meses, Robles Gil le presentó la Leyde Procedimientos Civiles, promulgada en 1867.
            En ese mismo año, promovió la formación del Club Republicano Progresista; este grupo político apoyó la candidatura a la gubernatura de Gómez Cuervo, quien lo nombró primer insaculado; puesto que lo convirtió en gobernador interino cuando Gómez Cuervo tuvo que dejar el cargo para presentarse, ante el Congreso de la Unión, para desmentir las acusaciones que lo señalaban de corrupto y despótico.
            Emeterio Robles Gil tomó posesión de su cargo en 1868. Al principio, se mantuvo leal a su antecesor; como prueba de ello impulsó una controversia constitucional contra la federación por el caso Gómez Cuervo. Pero cuando el gobernador con licencia quiso retomar su cargo, Emeterio se negó a dejárselo; iniciándose así un pleito político que ameritó que el Senado de la República decretara la desaparición de poderes en el Estado de Jalisco.
            Presionado por sus enemigos políticos, Emeterio Robles Gil tomó la decisión de retirarse de la vida pública para dedicarse al ejercicio de su profesión. Y así, desentendido de asuntos políticos, pasó sus últimos años. Falleció el 14 de marzo de 1908.
 
 
 
En la plazuela de San Agustín, el entonces gobernador, Santos Degollado colocó la primera piedra del Teatro Alarcón, hoy Teatro Degollado
 
5 de marzo de 1856
 
La Guadalajaradel Siglo XIX demandaba un teatro a la altura de su dignidad e importancia; cuyo escenario permitiera montar operas. El público tapatío clamaba por este tipo de espectáculos en particular. Desde 1838, en el Ayuntamiento de Guadalajara se discutió la propuesta y por fin, en 1854, se tomó la decisión de construir el anhelado teatro, en lo que fuera una plazoleta que servía, en aquellos entonces, para la venta callejera de animales, frutas, verduras y de todo tipo de artesanías y enceres.
            El entonces gobernador, Santos Degollado, persuadido por Antonio Pérez Verdía, ordenó la edificación. El teatro se llamaría Juan Ruiz de Alarcón, en honor del dramaturgo mexicano; y para ser consonantes con el nombre, se programó, como obra inaugural, la  Verdad Sospechosa, de  Alarcón.
            El 12 de diciembre de 1855, Degollado firmó el decreto que autorizaba la construcción y lanzó una convocatoria a la sociedad de arquitectos para que sus miembros presentaran, en el plazo de un mes, alguna propuesta. De entre todos los planos, las autoridades escogerían, a su entender, la mejor propuesta y premiaran a su autor con cien pesos. Sólo el arquitecto Jacobo Gálvez respondió a la convocatoria.
En la convocatoria se precisó que el terreno, sobre el que sería construido el teatro, sería el patio ubicado dentro de la Plaza de San Agustín. Dada la pobreza de las arcas públicas, para sufragar los gastos de edificación se tomó la decisión de vender los Portales así como algunos comercios.
            El 5 de marzo de 1856, se colocó la primera piedra y la bendijo el canónigo J. Luis Verdía. El día 30 abril, del mismo año, el arquitecto Jacobo Gálvez firmó el contrato con Ayuntamiento de Guadalajara para efectuar todos lo proyectos, trazar los planos y ejecutar la obra.
Los constantes conflictos militares y políticos que afectaron la paz y la economía mexicana, durante la segunda mitad del siglo XIX, aplazaron o retrasaron la construcción en varias ocasiones. Se puede decir que, el ya rebautizado como Teatro Degollado, estuvo por fin concluido el 8 septiembre de 1964, durante la que fue su quinta y última inauguración. 
 
 
 
 
Nace Guillermo Chávez Vega
 
23 de marzo de 1931
 
El pintor, muralista, acuarelista y grabador, Guillermo Chávez Vega nació en Guadalajara el 23 de marzo de 1931. El nombre de todo pintor es indisociable a su obra; y sobre todo cuando el referido es un genio y su creación ha sido divulgada y reconocida. Para reconocer a Chávez Vega en sus pinturas hay que traer a la memoria o a la imaginación los murales que embellecen el Palacio de Justicia de la ciudad de Guadalajara. Al interior de este edificio, situado en la Plaza Tapatía, Chávez pintó, en el cubo de la escalera, la efigie alegórica de Juárez y de otros célebres reformistas. Sobre la bóveda del inmueble plasmó también una representación de la Justicia. Estos murales los realizó entre 1964 y 1965. 
Cinco años atrás, en 1960, inició la que puede ser considerada la obra que más prestigio le dio. La escuela Juan A. Mateos, de Ciudad Granja, municipio de Zapopan, es la orgullosa dueña de esta creación, un mural de gran fuerza expresiva en el que están representados personajes arquetípicos del ser y la esencia del municipio zapopano.
            Chávez Vega creía en la función social del arte; quizá por eso sus creaciones decoran los muros de infinidad de edificios públicos: su obra está dispersa en estos espacios; su legado es para la contemplación popular; y fiel a esta destinación se inspiró en el pueblo mexicano y en los grandes ideales del México republicano y revolucionario. En 1963, pintó el mural: La medicina moderna, del campo de la ginecología, en la maternidad Eva Sámano, de López Mateos. Tiene otro en el edificio del Tequila Sauza, referente a las danzas folclóricas de Jalisco.
Retomando el folclor jalisciense, por un nuevo encargo, un años después, en 1964, plasmó en lo muros de las oficinas del Tequila San Matías, toda una recreación imaginativa del mito prehispánico del agave verde.
Le son también conocidas y reconocidas su Emiliano Zapata, de 1968, de la Casa del Campesino; su intitulado Homenaje a la Humanidad, que decora la cúpula del centro de la Amistad Internacional y su mural alusivo al pasado y al futuro que se puede apreciar en el cubo de la escalera del Ayuntamiento de Zapopan.   
            Los colores y las formas nacidos por el pincel de Chávez Vega también viajaron a otros estados e incluso países. El la ciudad de Varsovia, Polonia, la escuela Benito Juárez resguarda su obra mural Juárez y Kosciusko, paladines de la libertad. Y en la ciudad de México, en el edificio del Sindicato de Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social pintó la obra: La Seguridad Social.        
                El innato talento de Chávez Vega se pulió en varias escuelas. Mostrando cierta rebeldía hacia los cánones estéticos y las temáticas impuestas por la academia, cursó estudios en la escuela de Bellas Artes, domiciliada en el Museo Regional. Es en esa época que junto con Gabriel Flores e Ignacio Martínez fundó el Frente Neo-Realista de Jalisco; por sus rebeldías y reticencias, se ganó él y sus compañeros la expulsión de la Escuela de Bellas Artes, en 1948.
Después de hambres y peripecias, se inscribió en la Academia de San Carlos, de la ciudad de México. Abandonó los estudios y se regresó a Guadalajara en 1951, en donde por fin concluyó su formación, en la recién fundada Escuela de Artes Plásticas, de la Universidad de Guadalajara.
            Chávez Vega se despidió de esta vida, en su natal Guadalajara, en el año 1990. Las autoridades locales y municipales lo llenaron de reconocimientos y premios como la Medalla de plata que le otorgó el gobierno de Jalisco, en 1964; otra medalla de plata le fue otorgada por el ayuntamiento de Varsovia por su participación en el festival Siete siglos de Varsovia.
 
 
 
Nació en Guadalajara, Jalisco, el pintor Jorge González Camarena
 
24 de marzo del 1908
 
Valiéndose de muros y caballetes, de pinturas y pinceles, Jorge González Camarena logró  pintar en la imaginación de los mexicanos estampas emotivas y llenas de significado, que le dieron color y forma al espíritu del pueblo mexicano.
                Nació en Guadalajara, Jalisco, el 24 de marzo de 1908. De sus siete hermanos, otro que también destacó fue Guillermo, el inventor de la televisión a color. Su precoz talento artístico llamó la atención de su maestro de pintura, Francisco Zenteno. Por su consejo, González Camarena ingresó, a los catorce años, a la Academia de San Carlos, cuando su familia se mudó a la Ciudad de México. Allí conoció al padre del muralismo mexicano, Gerardo Murillo, el “Doctor Atl”, quien lo tomó de asistente y alumno.
            En aquella etapa formativa, alimentó su pensamiento de artista y creador con el estudio del arte prehispánico y popular. En 1929, a los 21 años, escribía y dibujaba para publicaciones como Revista de Revistas y Nuestro México.
En 1932, le encomendaron restaurar los frescos, del siglo XVI, del convento de Huejotzingo, Puebla. Es así que descubre que aquellos muros los había pintado Marco Cipactli, artista indígena de comienzos de la Colonia, a quien le atribuyó, vaya la controversia, la autoría del lienzo original de la Virgen de Guadalupe.
Fiel a su genio y amigo de las polémicas, pintó los cuerpos desnudos de un hombre y una mujer en el edificio Guardiola, de la ciudad de México. Esta obra, el Díptico de la vida se dañó por el temblor de 1957; con esto, la moralidad de las autoridades capitalinas tuvo el pretexto para ordenar su demolición.
También le destruyeron los Frisos de la televisión, que adornaban Televicentro, cuando dicho edificio fue remodelado. En la medida que el artista ganó fama y prestigio, los coleccionistas y las instituciones se empezaron a pelear por sus creaciones. Las que por cierto fueron numerosas.
Entre sus 23 murales y demás obras monumentales, son especialmente célebres La erupción del Xitle, que adorna la zona arqueológica de Cuiciulco; el bajorrelieve policromado de la Casa de Estudios del Instituto de Estudios Superiores de Monterrey; su mural Belisario Domínguez del edificio del Senado de la República; su mural en acrílico Las Razas, del Museo Nacional de Antropología; La liberación de la humanidad, del Palacio de Bellas Artes, El trabajo y la maternidad que realizó para el IMSS; el Águila en Vuelo, del edificio del Banco de México; La conquista, del Palacio de Chapultepec, mismo que después fue rebautizada como La fusión de dos culturas cuando esta célebre estampa de un caballero águila abalanzado contra un guerrero español a caballo se imprimió en los billetes de 50 mil pesos. 
Las obras y el prestigio de González Camarena trascendieron las fronteras nacionales. En la universidad de la ciudad de Concepción, en Chile, dejó uno de sus más célebres murales, el intitulado Presencia de America Latina. Su trayectoria en el extranjero no concluyo aquí.
En un concurso, por ejemplo, se ganó el honor de realizar el retrato escultórico de Michelangelo Buonarotti, obra que se exhibe en la casa natal del artista italiano en Caprese. Por esta obra, el gobierno italiano le otorgó la condecoración al Mérito en Grado de Commendatore Della Republica.
En la década de los 70, del siglo pasado, el gobierno de México le encargó pintar un San Jorge que obsequió al pueblo búlgaro. Tanto gustó el cuadro que, cuando lo develó ante las autoridades de aquel país, estas le ofrecieron realizar un exposición itinerante que comenzaría en la capital Sofía y concluiría en el Museo de Arte Moderno, de Nueva York.
González Camarena se apresuró a pintar ochenta cuadros, dado que su colección personal era de cinco; los coleccionistas literalmente le compraban los lienzos en blanco, es decir, según cuenta uno de sus nietos: le preguntaban “maestro, ¿qué va a pintar en esa tela?”, él decía, “no sé”, y le respondían, “pues lo que sea se lo compro, no importa cuando lo termine”.[1] La exposición nunca se realizó, González Camarena murió, de un derrame cerebral, el 24 de mayo de 1980.
 
 
 

Autor: martha.ramirez - Secretaría General de Gobierno
Fecha de actualización: 09/03/2017 - 16:56:04