Secretaría General de Gobierno

Efemerides del mes

Septiembre 2019

 

Al inicio de su administración el licenciado Guillermo Cosío Vidaurri puso en marcha

la Línea 1 del Sistema del Tren Eléctrico Urbano

1 de septiembre de 1989

Al inicio de su administración, el Lic. Guillermo Cosío Vidaurri, puso en marcha la Línea 1 del Sistema del Tren Eléctrico Urbano. Si bien la fecha refleja con exactitud la consolidación de un importante esfuerzo, el enorme camino precedente no debe ser ignorado. La creciente demanda de transporte urbano no es exclusiva de la actualidad. Para 1874, el gobernador del estado, Ignacio L. Vallarta estableció una empresa para facilitar el primer servicio público de tranvía de tracción animal o el famoso “tranvía de mulitas” como se le conoció. El sistema sería reformado hasta 1880 cuando comenzó a funcionar regularmente.
 
El tranvía eléctrico, por su parte, se inauguró hasta el 14 de septiembre de 1907 con la fusión de Tranvías de Guadalajara y la Compañía de Luz eléctrica. Pero las constantes dificultades entre las diversas empresas encargadas de la generación de la energía eléctrica, que pretendían eliminarse entre sí, obligó al gobierno a promover la unificación de éstas en un consorcio: La  Compañía Hidroeléctrica e Irrigadora de Chapala acaparó las concesiones del transporte tranviario. 
 
Sus vías, extendidas incluso a campo traviesa, se fueron multiplicando y extendiendo para unir Zapopan y Tlaquepaque y formar, dentro de la ciudad de Guadalajara, diversos “circuitos” conectando entre sí a varias áreas urbanas con el centro de la ciudad. Pero la creciente demanda de transporte obligó a que en 1924 se formalizara el uso de autobuses en el servicio de transporte. Y así mientras los camiones ampliaban su red, los tranvías daban tumbos, de tal suerte que hacía 1944, el servicio de tranvías que contaba incluso con vehículos de dos pisos y señoritas cobradoras a bordo llegó a su fin.
 
Con la necesidad de una nueva estrategia de transporte e infraestructura vial, el gobernador no llFrancisco Medina Ascencio invitó en 1968 a técnicos del Ministerio Inglés del Transporte para
hacer un primer estudio sobre el tráfico, el estacionamiento, el movimiento de mercancías y el transporte público. Al año siguiente un nuevo equipo de ingenieros japoneses estudió la factibilidad de un tren con líneas en la superficie y subterráneas.
 
Será en la administración del gobernador Alberto Orozco Romero cuando, en la Junta General de Planeación y Urbanización, se concretó un proyecto contemplado tiempo atrás: El Eje Norte - Sur el cual aloja la primera línea del “Tren Eléctrico”. Después de estudios, diseños y la construcción de un túnel que provisionalmente se utilizó para la circulación de una ruta de trolebuses, se continuó con el  objetivo de un nuevo transporte masivo en otras dos administraciones, la del Lic. Flavio Romero de Velasco y la del Lic. Enrique Álvarez del Castillo; en esta última se obtuvo crédito y apoyo del Gobierno Federal para construir la primera línea y adquirir 16 unidades del tren ligero.
 
Durante la administración del Lic. Guillermo Cosío Vidaurri se realizaron las obras complementarias consolidando el importante esfuerzo para poner en operación el sistema del tren eléctrico urbano.
 
En la actualidad el Sistema del Tren Eléctrico urbano cuenta con dos líneas que recorren la Ciudad de Guadalajara de norte a sur y de oriente a poniente; ambas líneas transportan de manera segura y rápida a un número creciente de usuarios, la aceptación y utilidad de dicho transporte ha sido tan exitosa que, hasta 1994, se tenía contemplado construir otras cinco líneas que completarían una red básica de tren eléctrico urbano con una longitud de 128 kilómetros, es decir, con una extensión parecida a la de otras redes que operan en las ciudades más pobladas y modernas del mundo.

 

Muere en Guadalajara el general y ex gobernador Marcelino García Barragán

14 de septiembre de 1979

Muere Marcelino García Barragán: general de división, ex gobernador de Jalisco y secretario de la Defensa Nacional.
 
El general García Barragán nació en Pueblo Nuevo, hoy Cuautitlán. Sus padres fueron Luis García y Virginia Barragán. Su infancia estuvo marcada por la pobreza y las carencias propias del campesinado del porfiriato; a esta desventurada situación, que le venía de cuna, se sumó un hecho fatal, la muerte de su padre. Siendo todavía niño, por buscarse el sustento, tuvo que dejar la escuela cuando cursaba los primeros grados de primaria.
 
En pos de mejores perspectivas emigró a Autlán y de allí a Guadalajara, en momentos en que los vientos revolucionarios azotaban todos los confines de la república. Como muchos de los jóvenes de su época se sumó al movimiento revolucionario; primero combatió la dictadura porfirista a lado del apóstol de la democracia, Don Francisco I. Madero y después luchó en contra del usurpador, Don Victoriano Huerta.
 
El 5 de noviembre de 1913, junto con un grupo de labradores de su amado terruño se incorporó a las fuerzas del general villista, Maclovio Herrera, jefe de la Brigada Juárez que formaba parte de la legendaria División del Norte. El general Raúl Madero le expidió el grado de subteniente y con ese nombramiento entró en combate en 12 ocasiones, según consta en su hoja de servicios.
 
Con la caída de Victoriano Huerta, García Barragán dio por terminados sus servicios dentro de las filas villistas; su visión y agudo ingenio le avisaban que el bando ganador sería el constitucionalista y en consecuencia, en 1915, se enlistó, con el grado de subteniente, en el ejército de Álvaro Obregón, quien en menos de tres meses lo ascendió a teniente.
 
Como parte del oficialato del ejército del noroeste, comandado por el general Obregón, le tocó participar en cinco acciones armadas y en la Campaña del Yaqui. El teatro de operaciones de aquellas campañas militares fue la zona dominada por Villa; el objetivo, liquidar la ya diezmada División del Norte. A García Barragán le tocó, el cuestionable honor, de presenciar
en primera fila, es decir, desde el frente de guerra, la liquidación definitiva del ejército villista y por ende fue testigo de la derrota de sus antiguos compañeros de armas.
 
En 1917, el entonces presidente, Venustiano Carranza lo ascendió, en muy poco tiempo, de capitán segundo a primero. Participó en acciones que lo llevaron de Guerrero a Michoacán; en este frenesí de combates y campañas lo sorprendió el Plan de Agua Prieta. Sin pensarlo mucho se adhirió a los pronunciados, quienes, encabezados por Obregón, a quien le debían toda su lealtad, se lanzaron a derrocar a Carranza. En aquel episodio trabó amistad con Lázaro Cárdenas y Ávila Camacho; hermanos en la lucha, serán estos jóvenes militares los herederos de la Revolución, los hombres destinados a escribir lo siguientes capítulos de la historia, los del México post revolucionario.
 
Eliminados los carrancistas, el futuro gobernador de Jalisco, en vez de recoger su botín de guerra, optó por entrar al Colegio Militar, pues, al parecer, más que convertirse en cacique, como era usual entre los hombres de armas, le preocupaba terminar sus estudios y prepararse como militar.
 
Después de tres años de estudio, egresó del Colegio en 1923, justo cuando iniciaba la sublevación dirigida por Adolfo de la Huerta. Nuevamente, el ahora mayor García Barragán acierta en su elección; cierra filas con Obregón y combate la rebelión delahuertista. Esta decisión, sin duda, lo hizo acreedor a un nuevo ascenso. El 11 de agosto se reintegra al Colegio militar, ya no como alumno, sino como director de la Escuela de Caballería. Es también por esas fechas que combate un nuevo levantamiento armado que amenazaba con acabar con el estado revolucionario: la rebelión cristera.
 
Su participación en la Guerra Cristera marcó una nueva etapa en su vida, ya no como militar, sino como político. Impulsado en su carrera política por su compañero de armas y amigo, Lázaro Cárdenas, se le destinó la importante tarea de realizar el reparto agrario en La Laguna.
 
Cumplida su encomienda es ascendido, en junio de 1937, a general de división. Cuatro años después es nombrado director del Heroico Colegio Militar, puesto que apenas desempeñó dos años, pues el sector popular del entonces PRM, hoy PRI, lo postuló como candidato a la gubernatura de su estado natal. Ganó las elecciones y el 1 marzo de 1943 asumió su cargo. 
 
Concluido su cuatrienio se reincorporó al ejército como general de brigada y director adscrito a la dirección general del personal de la 21 Zona Militar. El último y quizá el más importante de sus cargos, lo desempeñó durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, cuando ocupó la cartera de Secretario de la Defensa Nacional.

 

 

Falleció el pintor jalisciense José Clemente Orozco autor de los murales que decoran el Hospicio Cabañas y el Palacio de Gobierno de la ciudad de Guadalajara

7 de septiembre de 1949

Murió en la ciudad de México, a causa de un paro cardiorrespiratorio, el pintor José Clemente Orozco.
Originario de Zapotlán el Grande, Jalisco, Orozco nació en 1883. Desde pequeño lo instruyó y formó su padre, Irineo Orozco, quien editaba el periódico La Abeja en su propia imprenta; su madre, Rosa  uliana Flores, pintaba y daba clases a algunas mujeres de la localidad. Pronto la familia viajó a Guadalajara y después a la ciudad de México. El pequeño Clemente estudió en la Escuela Normal de Maestros, muy cerca de la imprenta de José Guadalupe Posada, donde el niño pronto se entusiasmó por la pintura y el trabajo de grabador. No es de extrañar tampoco su asistencia nocturna a la Academia de San Carlos como un alumno “supernumerario” u “oyente”.
 
Estudió agronomía y obtuvo su título de Perito Agrícola. Con la intención de estudiar arquitectura se matriculó luego en la Escuela Nacional Preparatoria. A los veintiún años sufrió un accidente con pólvora que provocó la amputación de su mano izquierda. A raíz de este ercance, tomó la decisión de ingresar a la Academia para continuar, de manera formal, sus estudios de pintura. Estuvo ahí de 1907 a 1914.
 
Se dedicó a la caricatura política por más de dos décadas; en sus primeros trabajos hizo sátira y crítica del régimen de Francisco I. Madero; la mayoría de ellos se publicaron en la prensa de poposición, es decir, en periódicos como El Ahuizote y El Imparcial, La Malora y La Vanguardia.Para 1915, junto al Dr. Atl, acompañó a las tropas carrancistas en su huida a Orizaba, donde ayudó a la edición de un periódico, en el cual, además, publicó sus caricaturas. Tras recuperar los carrancistas la ciudad de México, montó una exposición con sus caricaturas y acuarelas que retrataban la vida de las prostitutas citadinas. La crítica sobre la muestra le pareció injusta y Orozco emigró dos años a Estados Unidos.
 
En 1923, José Juan Tablada lo invitó a sumarse a la inquietud que nació en varios artistas de pintar nuevamente murales; a esta iniciativa la bautizaron sus seguidores “renacimiento”. La postura de Orozco ante “renacimiento” fue siempre clara:
 
“La más alta, la más lógica, la más pura y la más fuerte forma de pintura es la mural. Sólo en esta forma es una con las otras artes –con todas las otras. Es la forma más desinteresada, porque no puede hacerse de ella asunto de ganancia privada; no puede ser ocultada para beneficio de unos cuantos privilegiados. Es para el pueblo. Es para todos.”
 
Algunas de sus obras se observan en la ciudad de México; en el edificio de la escuela Nacional Preparatoria, en el Palacio de Bellas Artes, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en el Castillo de Chapultepec. En Guadalajara dejó parte esencial de su obra. De 1936 a 1939, cuando radicó en esta ciudad, pintó en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara el mural El pueblo y los líderes y
junto con él realizó otras obras alegóricas al desamparo y a la revolución. 
 
En el Palacio de Gobierno se aprecia el retrato de Hidalgo con una tea ardiente, El circo político y Las fuerzas negativas. En la capilla del Hospicio Cabañas pintó 40 murales al fresco que cubren todo el edificio. Ahí plasmó la historia y el rostro nacional; el mundo prehispánico, la conquista material y espiritual de los españoles en estas tierras, la revolución, el urbanismo, la industrialización, la demagogia, alusiones a la imaginación y en la cúpula el famoso hombre de fuego.
 
En los veintiséis años transcurridos entre 1923 y 1949, fue aclamado por la crítica en México y en Estados Unidos, exhibió su obra en París y en Viena; le fueron otorgadas las distinciones más altas del Estado mexicano; se convirtió en gloria nacional e incluso vivió para ver cómo comenzaba el rechazo a su pintura y a todo lo que su generación había pintado.
 
En 1942 aparecieron en Excélsior los artículos autobiográficos que luego reuniría en un volumen. Orozco fue miembro fundador del El Colegio Nacional; obtuvo el Premio Nacional de Artes en 1949. Ambas distinciones le significaron la realización periódica de exposiciones de pintura de caballete. Los restos del “hombre tecolote”, como se representó en una autocaricatura en 1916, descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores de la ciudad de México.
 
Su creación artística es un patrimonio cultural que lo distingue como uno de los más grandes pintores del mundo. Su obra plasmada en frescos, murales, pinturas de caballete, grabados y  litografías está llena de dinamismo y contenido social.

 

 

Murió en Guadalajara Don Efraín González Luna, cofundador del PAN y consejero vitalicio de la Cámara Nacional de Comercio

 
10 de septiembre de 1964
Muere en Guadalajara a consecuencia de un derrame cerebral el cofundador del Partido Acción Nacional, Don Efraín González Luna.
 
Efraín González Luna nació el 18 de octubre de 1898, en Autlán de Navarro, Jalisco. Fue el quinto de los once hijos del matrimonio formado por Mauro Heliodoro González Álvarez y María del Rosario Luna Michel.
 
Cursó los primeros años de la primaria en el Colegio del Sagrado Corazón en Autlán. En 1911, su familia se trasladó a la capital tapatía. Continuó sus estudios en el Colegio de San José perteneciente a la Compañía de Jesús. Permaneció en esta institución hasta la expulsión de los jesuitas en 1914. Desde sus años de estudiante se convirtió en un activo líder católico; buen orador y activo defensor de la fe en tiempos de la persecución religiosa, defendió los ideales que le inculcaron sus padres militando y participando dentro de las filas de la ACJM, organización de corte clerical que agrupaba, rincipalmente, a jóvenes de clases media urbana partidarios de la doctrina social de la iglesia católica. 
 
A la vez que figuraba como líder de las juventudes católicas tapatías, dictando conferencias y organizando círculos de estudio donde se analizaban las nuevas directrices del pensamiento social cristiano, el joven Efraín continuaba sus estudios. Su educación media la concluyó en el Liceo de Varones y se graduó de la carrera de derecho en la Escuela de Jurisprudencia, el 29 de octubre de 1920.
 
Tres años después, contrajo matrimonio con Amparo Morfín González con quien procreó seis hijos: Margarita, Adalberto, Efraín, Ignacio, Luis y Manuel.
 
Además de político, Don Efraín González fue también un relevante catedrático y un apasionado de la literatura. En 1925 es aceptado como profesor en la recién reinaugurada Universidad de Guadalajara,  a la que tuvo que abandonar, diez años después, por lealtad a sus convicciones, pues al decretarse la libertad de cátedra, la Universidad quedó bajo el control de los de grupos de izquierda, con los cuales antagonizaba en lo político.
 
En los terrenos de la literatura, podemos destacar la traducción que realizó de la obra de Franz Kafka: Ante la Ley y de algunos fragmentos de Ulises de Joyce, entre otras.
En el ejercicio de su profesión, también ocupó cargos destacados. Fue apoderado del Banco Refaccionario de Jalisco y del Banco Nacional de México en Guadalajara, así como abogado consultor de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara y de la Arquidiócesis de Guadalajara.
 
Aunque pudo conformarse con el status ganado y vivir de su prestigio de hombre culto y letrado; a Don Efraín jamás dejó de preocuparle la situación de su País, al que amaba profundamente como lo expresa en su obra: El humanismo Político. En 1939 conoce a Manuel Gómez Morín. Afines en las ideas y comprometidos con el mismo proyecto nacionalista, emprenden la tarea, ese mismo año, de fundar un nuevo partido al que bautizaron con el nombre de Acción Nacional.
 
Don Efraín se encargó de organizar, el 30 de octubre de 1940, la asamblea constituyente para oficializar el registro del nuevo partido en Jalisco. En 1942, a unos meses de su fundación, Acción Nacional ganaba en el estado el municipio del Grullo, convirtiéndose en la primera alcaldía panista.
 
La carrera política de Don Efraín González Luna alcanzó su cúspide cuando, el Partido fundado por él y Gómez Morín, lo postuló a la presidencia de la república en 1951. Su integridad humana y firmes convicciones le ganaron el respeto de gobernadores y políticos del partido en el poder. González Gallo, Agustín Yáñez, García Barragán, entre otros, le pedían su consejo y parecer; de esta manera logró influir en la marcha y gobierno de su estado.
 
Su legado político e intelectual determinaron, a futuro, los avances democráticos y la apertura política de México.
 
 

 

Muere asesinado Carlos Ramírez Ladewig fundador e ideólogo de la Federación de Estudiantes de Guadalajara

12 de septiembre de 1975
 
Muere asesinado uno de los principales defensores e impulsores de la educación universitaria popular, el licenciado Carlos Ramírez Ladewig, fundador e ideólogo de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG).
 
Eran las tres y media de la tarde cuando el licenciado Ramírez Ladewig, a bordo de su automóvil, fue interceptado entre la avenida Niños Héroes y la calle Colonias por un vehículo sin placas del que descendieron tres individuos fuertemente armados que al instante dispararon sobre el fundador de la FEG ocasionándole diecisiete heridas. Aún con vida, fue trasladado en ambulancia a la Cruz Roja, pero dada su gravedad se le remitió al Hospital General del Seguro Social, donde médicos y enfermeras intentaron revivirlo, tras cuarenta minutos de esfuerzos desesperados y al ver que el licenciado no reaccionaba lo declararon muerto.
 
Carlos Ramírez Ladewig nació un 20 de septiembre de 1929; hijo de Margarito Ramírez, ex gobernador de Jalisco y de doña Ana Ladewig de Ramírez. Cursó la carrera de derecho en la Universidad de Guadalajara. Figura protagónica del movimiento estudiantil universitario, fundó junto con otros destacados líderes la Federación de Estudiantes de Guadalajara en 1949.
 
Esta organización tuvo el control del estudiantado jalisciense que cursaba estudios en las escuelas públicas de los niveles medio y superior. En tiempos de su fundador, la FEG llegó a contar con 120 mil miembros.
 
Militó también en las filas de la Confederación de Jóvenes Mexicanos y fue diputado en la XXXVII Legislatura. En el momento de su fallecimiento se desempeñaba como Delegado Regional del IMSS; su futuro político resultaba por demás prometedor; dentro del Partido Revolucionario Institucional se le contemplaba como un fuerte aspirante a la presidencia municipal de Guadalajara y no faltaban quienes lo proponían como candidato a gobernador de Jalisco.
 
Su cuerpo fue velado en el paraninfo “Enrique Díaz de León” de la Rectoría de la Universidad de Guadalajara. Durante toda la noche se presentaron para darle el último adiós el rector de la UdeG, licenciado Rafael García de Quevedo, el gobernador de Jalisco, Alberto Orozco Romero, el Presidente de la FEG, Félix Flores Gómez, entre otros importantes personajes de la vida política y universitaria del estado.
 
Por la capilla ardiente, instalada en el Paraninfo, desfilaron millares de estudiantes y la misma estampa se repitió durante el cortejo fúnebre que partió de rectoría rumbo al cementerio de Mezquitán; más de siete mil estudiantes y trescientos catedráticos recorrieron las 22 calles de camino bajo una pertinaz lluvia.
 
Durante su sepelio se le recordó, en palabras del líder estudiantil Félix Flores, como un inquebrantable defensor de la educación popular que se propuso hacer de la Universidad de Guadalajara una institución al servicio de las clases débiles y una firme defensora de los valores nacionales.
 

Muere el sacerdote y científico Severo Díaz Galindo, genio jalisciense de la meteorología e ilustre catedrático de la Universidad de Guadalajara

14 de septiembre de 1956
Víctima de una trombosis, muere el sacerdote y científico, Severo Díaz Galindo a los ochenta años de edad.
 
Don Severo Díaz nació en Sayula, Jalisco, un 8 de noviembre de 1876. Fue el primero de los ocho hijos que procrearon los esposos Severo Díaz Larios y Dionisia Galindo. Siendo apenas un niño, su padre lo instruyó en el oficio familiar, la confección de sarapes, mas su precoz ingenio le anticipó, ya desde entonces, un mejor porvenir. Destacado estudiante, sus primeras letras las aprendió en la escuela de su pueblo; modesta institución que estaba a cargo de otro excepcional hombre, el maestro Sabino Jiménez Corona.
 
La preclara inteligencia de aquel hijo de modestos tejedores llamó la atención del general y gobernador, Ramón Corona, a tal grado, que deseaba que Severo Díaz, a sus 11 años, se trasladara a Guadalajara a estudiar una carrera científica, a lo cual se negaron sus padres. En 1890, convencido de su vocación eclesiástica, ingresó al Seminario auxiliar de Zapotlán. Sin problemas fue aceptado; sus conocimientos de latín le facilitaron el ingreso y le ameritaron el ser ubicado en segundo grado. En todas sus materias obtuvo las más altas calificaciones, en los actos públicos en los que participó hizo lucimiento de sus singulares talentos y cultivado saber. Su condición de alumno ejemplar le acreditó reconocimientos y distinciones de gran responsabilidad. Con tan sólo 17 años, sus superiores lo hicieron encargado del observatorio del Seminario el cual funcionaba con aparatos importados de París y estaba comunicado por telégrafo a la Central de México y otros observatorios, para intercambiar y  ompartir
información.
 
El año de 1900 fue de gran trascendencia para Severo Díaz. En septiembre se ordena sacerdote y en ese mismo mes canta su primera misa en el Santuario del Señor San José; estaba a punto de cumplir 24 años y ya se había ganado un prestigio en el círculo de científicos del país; la Academia Nacional de Ciencias lo aceptó como socio adscrito a Ciudad Guzmán. Realizó la traducción del Tratado  elemental de Química del abate Antonoine Naillard, texto de  ciencia que estudiaron por igual seminaristas y estudiantes de la enseñanza secundaria superior de la época.
 
Buen escritor, publicaciones como La Unión Católica y La Luz de Occidente de su natal Zapotlán y posteriormente otras de la Ciudad de México como el Tiempo y El País recibieron con regularidad los artículos del joven sacerdote.
 
En 1901 se integra a la Sociedad Astronómica de México; al año siguiente demostró con hechos por qué fue honrado con semejante distinción al presentar un trabajo acerca de su descubrimiento sobre ciertos fulgores de luz del planeta Júpiter comparables con los de Venus. Los aplausos por su descubrimiento vinieron no sólo de sus colegas mexicanos, del extranjero también le llegaron felicitaciones. Su talla de notable hombre de ciencia empezaba a ser reconocida en la comunidad mundial; el propio Instituto Solar de Montevideo, de Uruguay, lo nombró socio honorario, honor que sólo otorgaba a grandes personajes.
 
Como maestro también se inició bastante joven. En el Seminario de Zapotlán el Grande impartió de 1895 a 1903 las asignaturas de Física y Matemáticas. Después, al disolverse la cátedra de Teología, de la referida institución, varios maestros optaron por mudarse al seminario de Guadalajara; entre ellos estaba Severo Díaz. Ya instalado en el Seminario Conciliar Mayor de Guadalajara, de los años de 1904 a 1913 quedó a cargo del Observatorio y trabajó de maestro de Matemáticas, Química e Historia Natural. En aquella etapa de su vida, en 1906 para ser precisos, presentó en el Congreso Internacional de Geología sus célebres Efemérides del Volcán de Colima, trabajo que fue sumamente elogiado sobre todo por la delegación cubana.
 
La Revolución Mexicana forzó el cierre del seminario. Aun en esos tiempos de gran inestabilidad, pudo el padre Severo Díaz continuar investigando; su bien ganado prestigio le abre las puertas de la Escuela Libre de Ingenieros donde es nombrado encargado del Observatorio. En 1921 es nombrado encargado del entonces Observatorio Meteorológico del gobierno estatal, hoy Instituto de Astronomía y Meteorología, este puesto al igual que la presidencia de la Sociedad Mexicana de Geología en Guadalajara los ejerció hasta su muerte. Otras importantes investigaciones y trabajos que le heredó el Padre Severo Díaz a la ciencia mexicana y del mundo fueron: El centro del Universo; Cosmografía de la Luna y un Tratado de Álgebra y Complementos de Aritmética. Se le reconoce también su enconosa defensa del lago de Chapala ante la pretensión de secar dicho vaso lacustre; sin su intervención, es probable que la laguna más grande la República hubiera desaparecido hace ya varios años. Falleció en 1956 en su casa de Garibaldi 440.
 
El Padre Severo Díaz fue un hombre que supo portar con orgullo la sotana y el crucifijo y a la vez entregarse con pasión y genialidad a la ciencia.
 

Inicia transmisiones el canal 6 de Guadalajara

 
22 de septiembre de 1960
 
 
El consorcio empresarial local, Televisión Tapatía, puso en marcha las transmisiones del canal 6. Con alcance regional y programación de tan sólo cinco horas y media al día, el nuevo canal, cuyas siglas eran XEHL, entró a competir, con francas desventajas, en el naciente mercado televisivo. Su competencia, el canal 2, repetidor del canal capitalino de idéntico número, pertenecía al consorcio Telesistema Mexicano S. A, propiedad de los señores Emilio Azcárraga y Rómulo O´Farril.
 
El auge que tuvo la televisión en México durante la segunda mitad del siglo XX, se debió en, buena medida, a las innovaciones tecnológicas del tapatío Guillermo González Camarena, inventor de la televisión a color, y a la visión e iniciativa de empresarios como Azcárraga y O´Farril que creyeron en la rentabilidad de aquella nueva industria. Los empresarios locales no quisieron quedarse al margen de aquella revolución dentro de las telecomunicaciones; igual que sus homólogos capitalinos deseaban explotar las posibilidades económicas que la televisión les ofrecía. 
 
Con esta idea y propósito se reunieron, en 1956, los industriales locales Salvador López Chávez (Calzados Canadá) y Salvador Padilla Aldrete (concesionario de Pepsi Cola), los comerciantes Luis Moragrega (Tiendas Maxi) y Pedro Javelly (El Nuevo París) y Alejandro Díaz Guerra (dueño de Radio Comerciales). Todos aportaron sus capitales para la formación de Televisora Tapatía, consorcio que creó y administró el canal XEHL-TV Canal 6.
 
La estación de televisión que emitía la señal de canal 2, Televicentro, inició transmisiones el 14 de mayo de 1960; los empresarios tapatíos, por su parte, enfrentaron contratiempos económicos: los gastos de construcción y equipamiento de Televisión Tapatía se incrementaron de tal suerte que López Chávez, uno de los accionistas más comprometidos con el proyecto, no tuvo más remedio que presionar a sus socios para que aportaron mayores recursos para sacar adelante la empresa. La cantidad a completar era de un millón de viejos pesos, lo cuales apenas ajustarían para sufragar los gastos de instalación y la compra de equipo para la estación televisora.
 
Resuelto los contratiempos e intensificados los trabajos, por fin el canal 6 fue formalmente inaugurado el 27 de agosto. El evento inaugural disto de ser tan glamoroso como el realizado, meses atrás, por su competencia, el canal 2. En este evento, además de la obligatoria presencia de las autoridades civiles y eclesiásticas, un elenco de artistas de fama nacional y local montaron un espectáculo que incluyó música, baile y obviamente canto. Televisora Tapatía no contaba con los recursos para montar un espectáculo de tal envergadura y glamour. El cardenal José Garibi Rivera bendijo las instalaciones del canal 6 y funcionario del gobierno federal, el ingeniero Walter Cross Buchanan cortó el listón. El canal salió al aire hasta septiembre. Su barra incluyó, de inicio, series documentales y películas extranjeras, será hasta después de unos meses de arrancar trabajos cuando se incluyó en ella programas producidos por la propia estación. Los primeros fueron: Paquín y Chori, Carrusel, Variedades y Brinde  Amistad.
 

Falleció el gran compositor tapatío José “Pepe” Guízar Morfín

 
27 de septiembre de 1980
 
Falleció el gran compositor tapatío Pepe Guízar, mejor conocido como “el pintor musical de México”.
 
José Guízar Morfín nació en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el día 12 de febrero de 1912; sus padres don Luis Guízar y Valencia y doña María Morfín supieron apoyar la inclinación musical y poética que el compositor demostró desde pequeño.
 
Tras cursar la primaria en el Instituto de Ciencias de Jalisco, el futuro compositor se trasladó, en 1928, a la ciudad de México, donde fue alumno de la Escuela Nacional Preparatoria, después, cursó los tres primeros años de la carrera de abogado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Sin embargo, su vocación natural por la música lo obligó a abandonar la carrera de derecho para entrar en el Conservatorio Nacional y llevar a cabo sus  estudios iniciales de música y declamación Muy pronto el gran maestro jalisciense J. Jesús Estrada lo inició en el estudio del solfeo y el piano, mientras D. Erasmo Castellanos Quinto hacía lo propio en el área de la literatura.
 
Su clara personalidad como compositor folklórico se vio reflejada de inmediato en su esfuerzo por vestir de gala a la canción mexicana que sólo deambulaba por tabernas y barrios e introducirla en salones; haciéndola competir, sin desventaja, con los boleros y tangos de moda. Enamorado de la provincia mexicana y con profundo arraigo nacional le cantó a México, a su gente, al mariachi, y desde luego, al pueblo de Jalisco. Además de otras canciones, compuso Tehuantepec, Corrido del Norte, Acuarela Potosina, Chapala, Virgencita Guadalupana, Sin ti y Como México no hay dos, todas ellas éxitos  musicales que marcaron época en la vida de la música mexicana. Pepe Guízar dio validez a todo un movimiento musical interesado en rescatar los valores y la vida del pueblo mexicano más allá de la  capital. No es de extrañar que, en consecuencia, fuera bautizado en la XEW por otro grande del micrófono, Don Pedro de Lille, como “El pintor musical de México”.
 
La salud de Pepe Guízar comenzó poco a poco a flaquear, no así su talento: tres años antes de su fallecimiento el compositor ganó el Primer Festival de Música Ranchera con su tema Amantes de una noche.
 
Ingresó al Centro Médico Nacional por una trombosis intestinal; fueron estas las últimas y dolorosas horas que presidieron a su irreparable muerte. Cinco minutos de Mariachis, pieza de su autoría, fue tocada durante su entierro. El autor la compuso calculando el tiempo en que su féretro tardaría en bajar los tres metros de la fosa. Pepe Guízar falleció a los 71 años de edad y se le sepultó en el lote de Actores del Panteón Jardín de la ciudad de México.
 
Debe recordarse, para orgullo del compositor, que cuando el presidente Adolfo López Mateos viajó a París fue recibido con Guadalajara, confundiéndola los franceses con el himno  nacional mexicano. La partitura de este segundo himno sería más tarde cedida a la Cruz Roja de la capital tapatía por el autor. Por su parte, el gobierno del estado le otorgó al compositor el Castillo de los Colomos para que viviera en él, pero su estado de salud, resentido por el paso del tiempo, le impidió habitarlo. Actualmente el Castillo lleva su nombre. Pepe Guízar murió, Su obra, más de mil canciones, vive. 
Autor: martha.ramirezc... - Secretaría General de Gobierno
Fecha de actualización: 03/09/2019 - 18:02:26