Secretaría General de Gobierno

Efemerides del mes

Junio 2019

Las tropas maderistas encabezadas por Ramón Romero entran triunfantes a Guadalajara.

 

1 de junio de 1911

Las tropas maderistas, capitaneadas por Ramón Romero, ingresaron triunfantes a la ciudad de Guadalajara. Seis días después, arribó a la capital tapatía el propio Francisco I. Madero, en medio de una gran algarabía popular.
            El estado sufría de gran inestabilidad política. El gobernador en funciones, Manuel Cuesta Gallardo tuvo que renunciar. Cuesta Gallardo representaba a la antigua clase terrateniente partidaria de Porfirio Díaz. Postulado por la liga cívica, conformada por  ex reyistas y corralistas, ganó los comicios celebrados en 1910.
Su represiva y corrupta conducción del poder, le granjearon al nuevo gobernador el repudio de los jaliscienses. Pesaron sobre su persona un sinfín de acusaciones. Organizaciones como la Unión Democrática Jalisciense y el Club Valentín Gómez Farías lo responsabilizaron de los atropellos y crímenes cometidos  por las Fuerzas Rurales de la Federación.
En Jalisco soplaban los vientos revolucionarios y con ellos crecía el descontento popular.  Las manifestaciones en contra del gobierno se generalizaron. Privado de todo respaldo social y sin más apoyo que el brindado por el ejército regular, Cuesta hizo sus cálculos y decidió renunciar. Lo sustituyó en el cargo el industrial del tequila, José Cuervo, al que después relevó David Allende, quien recibió la designación directamente de Madero, cuando se encontraba, todavía, en Ciudad Juárez.
De esta forma Jalisco se consolidaba y perfilaba, en la escena nacional, como un estado maderista. Y como prueba, el 1 de junio, de 1911, un ejército maderista, capitaneado por Ramón Romero, desfilaba triunfante por las calles tapatías. Seis días después, las muchedumbres se volcaron sobre las calles, la ciudad se vistió con sus galas festivas y las campanas repicaron para darle la bienvenida al “Apóstol de la Democracia”. 
 

Nace en la Provincia de Guadalajara el protomártir de la Independencia de México, el abogado Francisco Primo de Verdad y Ramos.

9 de junio de 1768
 
El brigadier iturbidista, Pedro Celestino Negrete, proclamó, para la entonces Provincia de Guadalajara, la independencia de México junto con sus oficiales y soldados en el pueblo de Tlaquepaque.
              El consumador de la Independencia de México, Agustín de Iturbide, sabía que en la Provincia de Guadalajara contaba con el apoyo de importantes personajes, por ejemplo, tenía el respaldo del Obispo Juan Ruiz de Cabañas. Otro partidario de Iturbide en la región era el brigadier Pedro Celestino Negrete. El brigadier combatió en la Provincia a las pocas fuerzas realistas que se resistieron a aceptar la independencia de México.
            Del que dudaba el futuro monarca del Imperio Mexicano era de José de la Cruz, del presidente, por eso envió a Antonio Terán a entrevistarse con De la Cruz y de paso también lo mandó con Cabañas y Negrete.
            El obispo y el brigadier respondieron como se esperaba, con una total y decidida adhesión al Plan de Iguala, en cambio, el presidente mantuvo la cautela ante el emisario de Iturbide; habló con él en la hacienda de La Barca en el mes mayo, mas se reservó un sí o un no definitivo.  
Las indecisiones del presidente convencieron a Iturbide de negociar con Negrete. El brigadier no dudó en su repuesta y se la expresó con hechos al futuro emperador de México; en pocas horas se trasladó de Lagos a Tlaquepaque en compañía de toda su oficialidad y tropa. Sin más demoras, el 12 de junio reunió a su ejército en la “Villa Alfarera” para proclamar en Jalisco la independencia de México; al día siguiente se volvió a reunir con sus hombres para jurar el Plan de Iguala
 

 Pedro Moreno recibe en el fuerte del Sombrero a Javier Mina

24 de junio de 1816
Como lo explica el historiador Luis Pérez Verdía, antes de la llegada de Javier Mina, el cadillo insurgente, Pedro Moreno sufrió una serie de contrariedades; una de ellas lo golpeó directamente en el corazón y lo obligó a poner a prueba todo su patriotismo y entrega a la causa independentista.
            Ciertos principios éticos observados por los militares o combatientes, como el de respetar a los familiares de los enemigos, perdieron toda vigencia, conforme se recrudecía la Guerra de Independencia. Esta lección la vivió de la peor manera Pedro Moreno. Su condición de insurrecto, lo obligó a dejar a su hija de año y medio de edad bajo el cuidado de su amigo, el padre Ignacio Bravo, en la Hacienda de Cañada Grande. La finca fue atacada por los realistas Brilanti y Álvarez. Brilanti se apoderó de la niña e hizo desistir a Álvarez en su intención de darle muerte por ser hija de Moreno. Y fue más allá, se encariñó de la niña al grado que se la llevó con él y pretendió darle su apellido. Le colgó en el cuello una medalla de plata, en la que mandó acuñar la siguiente inscripción: “Me salí de entre los insurgentes para servir a la monarquía española”.
            Tiempo después, el gobernador de la Nueva Galicia, José de la Cruz le ofreció el indulto a Pedro Moreno y con él la devolución de su hija. Sobrellevando la consternación de un padre despojado de lo más querido, el caudillo antepuso sus bríos patrióticos y le contestó al gobernador que aún le quedaban cuatro hijos de los que se podían apoderar los realistas, antes de hacerlo abandonar la causa.
            Las adversidades e inclemencias de la lucha le tomaron la palabra, poco más tarde, su hijo Luis, de apenas quince años, moría, como un héroe, luchando por la independencia, en las filas del patriota Encarnación Ortiz, en lugar llamado la Meza de los Caballos.
            Entre todas aquellas atribulaciones, no imaginó el caudillo insurgente que un amigo y aliado, nacido en la otra orilla del mar, estaba por llegar; cuyo auxilio le permitió rescatar la causa insurgente y vengar las afrentas recibidas: ese aliado y amigo era Francisco Javier Mina. Mina después de desembarcar de la Cleopatra, en costa mexicanas, emprendió una rauda y triunfante campaña militar que sembró derrotas y desconcierto en el bando realista. El 24 de junio de 1816 se presentó en el fuerte del Sombrero con la intención de unir fuerzas con Pedro Moreno. Juntos protagonizaron un breve, pero glorioso capítulo en la historia de la Independencia.
 

La independencia de México es dada a conocer en la Nueva Galicia             

23 de junio de 1821 
Los habitantes de la Nueva Galicia fueron avisados, de forma pública y oficial, acerca de un suceso que afectó sus destinos y los de la nación entera: México por fin se independizaba de España, tras diez años de lucha insurgente.
El Plan de Iguala proclamado por Agustín de Iturbide y secundado por Vicente Guerrero triunfó. El último virrey, don Juan de O´Donoju, suscribió con Iturbide los Tratados de Córdoba donde España reconoció oficialmente la independencia de México.
Por esas fechas, el oficial iturbidista Pedro Celestino Negrete hizo su entrada triunfal en la ciudad de Guadalajara junto con un ejército que juró el Plan de las Tres Garantías. Los habitantes salieron con gran algarabía a recibir a este caudillo de nuestra independencia.
El brigadier Negrete fue reconocido por la diputación provincial, la Audiencia, el Ayuntamiento y por las corporaciones civiles y eclesiásticas como Jefe Superior Político de la Nueva Galicia.
A las pocas semanas de su nombramiento, el jefe político encabezó la celebración que oficializó y dio a conocer al pueblo de Jalisco la independencia de México.
Celebración fue por demás lucida, las calles y casas tapatías fueron engalanadas para la ocasión; el jefe político y funcionarios de la Audiencia y del Ayuntamiento salieron de Palacio escoltados por una tropa que vestía uniformes de gala. Marcharon entre salvas de artillería y repique de campanas con rumbo a cuatro tablados que se levantaron uno en la Plaza de Armas y los demás en la plazuela de la Universidad, la Plaza de Venegas y en La Soledad.
Después de que el primer alcalde Benito Domínguez hizo la tan esperada proclama a una muchedumbre ovacionante reunida en La Soledad, las nuevas autoridades provinciales ingresaron a la catedral donde el canónigo de Oaxaca, José de San Martín, pronunció una misa de acción de gracias por la consumación de la Independencia de México.       
 

 
Autor: martha.ramirez - Secretaría General de Gobierno
Fecha de actualización: 28/05/2019 - 17:12:02